Nadie quiere hacerlo, y nadie quiere que se lo hagan, pero hay veces en las que es necesario desinvitar a alguien a tu boda. Este es un tema delicado, que debe abordarse con cuidado y como pareja. Y es que planear nuestra boda ha sido un sueño hecho realidad, pero hay situaciones incómodas de las cuales nadie nos da una advertencia, como tener que decirle a alguien que no puede asistir a tu enlace.
Existen muchas razones por las cuales se verían en la necesidad (y la pena) de reducir el tamaño de la lista de invitados una vez que has mandado las invitaciones. Ya sea por temas de presupuesto, cambios en el aforo, conflictos familiares o simplemente porque la relación con esa persona ya no es la misma.
Cualquiera que sea el motivo, es importante que lo hagas de una forma reflexiva y con tacto, y que seas responsable de tu decisión. Hoy quiero compartir contigo algunos consejos para hacerle frente a esta difícil situación.

¿A quién vas a desinvitar?
Si cancelas la las invitaciones porque necesitas reducir tu lista de invitados, ya sea porque al final quieren algo más íntimo, o la lista es más grande que la capacidad del lugar donde será la boda, entonces tendrán que informarlo a algunos invitados.
Sé que va a resultar raro que te diga esto, pero necesitas ordenar a tus invitados por orden de prioridad. Háganse esta pregunta: ¿Quiénes sí o sí tienen que estar presentes en su boda? ¿Qué tan triste te sentirías si alguno de ellos no asistiera? Crea una lista con esos invitados imprescindibles para ti y tu pareja, y luego piensen si los que no están ahí tienen que ser invitados.
Deben estar seguros de su decisión
Hay muchas razones por las que tengas que dejar a alguien fuera de tu boda.
No invitar a alguien debería ser su último recurso. Antes de hacerlo, asegúrense de haber considerado todas las alternativas posibles. Desinvitar a alguien a tu evento no es algo fácil, y de por sí planear una boda ya es estresante. Decidan si pasar por ese proceso vale la pena o si pueden evitarlo.
Deben prepararse emocionalmente para hacerlo
Realmente hacer esto no es agradable, y es totalmente normal el cúmulo de sensaciones que esto va a provocarles. Cuando desinvitas a alguien por causas ajenas a ustedes, es normal sentir tristeza y frustración al tener que informar a los invitados sobre el cambio de planes.
La culpa y la incomodidad son sentimientos que sientas al tener que decirle a alguien que ya no está invitado. Es necesario que tengan fortaleza, y hagan a un lado estos sentimientos si no queda otro remedio.

Sean honestos con sus invitados
Si ya tomaron la decisión de no invitar a alguien, lo mejor es que sean muy sinceros sobre el motivo y lo hables de corazón. Contar tu historia ayudará a que tus invitados comprendan. Pero piensa en esto: muchas de las desinvitaciones no son una sorpresa, y las personas que invitaste seguramente ya conocen las causas de dichas emergencias. La mayoría de tus invitados seguro ya conocerán la razón por la que están tomando esta decisión. Sin embargo, ten cuidado en no dar demasiadas explicaciones, no es necesario que expliques por qué elegiste a una persona y no a otra. Sé breve y compasivo.
Te puede interesar:
10 consejos para hacer la lista de invitados para tu boda
Avisa a tus invitados lo más pronto posible
Una vez tomada la decisión, comuníquenla a sus invitados lo antes posible. Este les ahorrará a ustedes mucho estrés, y los invitados agradecerán saber la situación antes de invertir dinero en ropa nueva, alojamiento o hasta en viajes para poder asistir.
No lo hagas impersonal
En esta caso, enviar un mensaje, un correo o un whats no basta. Busquen la forma de ponerse en contacto directamente con sus invitados de manera individual. Si te es posible, llamen a cada uno y cuénteles la situación.
¿Cómo desinvitar a alguien sin causar conflicto?

1. Si aún no enviaron las invitaciones
Si todavía no has enviado las invitaciones formales, simplemente deja de considerar a esa persona en la lista final de quienes asistirán a tu boda. Pero si en algún momento hiciste mención de invitarla, puedes decir algo así:
«Tuvimos que hacer algunos cambios en la lista y por el espacio no pudimos invitar a todos los que quisiéramos».
Si el motivo es el presupuesto, es válido mencionarlo. Incluso podrías sugerirle que los acompañe en una reunión más íntima después de la boda.
2. Si ya enviaste la invitación pero no ha confirmado su asistencia
Aquí puedes recurrir a una excusa de logística:
«Hemos tenido que hacer ajustes de último momento en la boda y desafortunadamente ya no podremos recibir a tantos invitados como planeamos inicialmente. Nos apena mucho, pero esperamos celebrar contigo en otra ocasión.»
Un mensaje corto, amable y sin mucho detalle es la clave.
3. Si ya confirmó su asistencia
Este es el escenario más complicado, pero no imposible. Si la relación con la persona es cercana, habla con honestidad. Si es por un tema personal, trata de ser clara pero sin confrontación:
«Me encantaría que las cosas fueran diferentes, pero en este momento creemos que lo mejor es que no asistas a la boda. Aprecio mucho nuestra relación y espero que podamos hablar más adelante.»
Si es por un tema de logística, mantén la versión oficial de reducción de aforo.
Prepárense para las consecuencias
La realidad es que no importa qué tan diplomáticamente intentes desinvitar a alguien a la boda, lo más seguro es que haya consecuencias (muchas veces no muy agradables). Si la decisión es práctica y razonable, es de esperar que los invitados que son lo suficientemente cercanos como para haber sido considerados en primer lugar se muestren empáticos por tener que tomar esta decisión tan difícil. Pero también, habrá quien se sienta herido o enojado, y tu relación podrá ni ser la misma después o podría significar el fin de su amistad y convivencia por completo.
Un detalle puede suavizar la situación
Si quieres evitar que la persona se sienta completamente desplazada, puedes enviarle un pequeño detalle con una nota personalizada. Algo como un set de velas aromáticas o una botella de vino con un mensaje de cariño hará que la situación se sienta menos fría

Recuerda: es tu boda
Al final del día, la boda es un momento único para celebrar tu amor. No te sientas culpable por tomar decisiones que te hagan sentir más cómoda y en paz. Rodéate de personas que realmente sumen felicidad a tu gran día y deja fuera el estrés innecesario.
Y si aún no tienes lista tu mesa de regalos, recuerda que en Sears puedes encontrar todo lo que necesitas para comenzar esta nueva etapa juntos. 💕

