#AplausoParaElAmor – Ana Ericka Cruz Olivera

#AplausoParaElAmor - Ana Ericka Cruz Olivera

¡Hola, apasionados de las historias de amor! Gracias por acompañarme todo este año en el que hemos sentido el amor, la alegría y los nervios que sus relatos de amor provocaron en mí y en todas y todos aquellos que leímos y nos emocionamos con sus relatos. ¡Feliz 2025! Espero de todo corazón que este año traiga para todos solo bendiciones, éxito y felicidad.

Démos un #AplausoParaElAmor para una pareja que unió su vida entre divertidos sustos durante una fiesta, y que terminó por transformarse en un amor para toda la vida. El apoyo incondicional de esa persona es muchas veces la clave para saber que estamos ante la persona que pasará toda su vida a nuestro lado.

Acompáñame a leer la historia de Ericka. ¡Sintamos la emoción del romance para despedir el 2024!

La historia de Ana Ericka

Todo comenzó en una tenebrosa noche de Halloween un 30 de octubre de 2016. Estaba yo bailando en una fiesta con mis amigas cuando de pronto sentí una mano peluda tomarme del brazo y una voz de ultratumba decirme: «¿quieres bailar?».

Después de tremendo susto, al mirarlo y ver que no era tan monstruoso, acepté. Pasamos toda la noche bailando hasta que llegaron por mí mis papás. Él, muy lindo, me acompañó hasta mi coche y me cuentan mis papás que ellos solo pensaron: «¿y ahora este adefesio de dónde salió?».

Los días pasaron y los mensajes de whatsapp no faltaron. Después de eso, las salidas a caminar, a cenar, las flores, los detallitos que tanto nos enamoran… claro, también vinieron los regaños de mis papás por salir con él. Él fue policía un tiempo, y les daba miedo que el monstruo de aquella noche de Halloween fuera real.

Juntitos fuimos superando las pruebas que se nos presentaban y poco a poco fue ganando la confianza de mis papás. Sobre todo porque en una ocasión, por motivos de salud, él se ofreció a acompañar a mi papá a sus citas con el médico. Y así estuvo siempre presente, siempre al tanto, hasta que un día, pasó lo más lamentable.

Fue una época muy difícil para todos, pero aún así, él siempre estuvo presente: en cada misa, en cada rosario, en cada reunión familiar, siempre honrando a mi papá.

Otra cosa que hizo que se reforzara la confianza con mi familia, es que también tuvo la delicadeza de apoyarnos con mi hermana, quien es una persona con discapacidad. Él sintió bastante empatía con ella, ya que él tuvo una hermana con síndrome de Down, quien lamentablemente en su temprana juventud falleció.

¡Tras haber pasado 4 años de novios, mi ilusión de conocer Cancún se volvió realidad! Planeamos un viaje familiar en el cual sucedió algo espectacular. Era un día soleado, cuando fuimos a visitar un cenote. ¡Qué gran sorpresa me llevé al darme cuenta que donde estábamos nadando, había peces a nuestro alrededor! Fue una experiencia magnifica.

Hasta que de pronto, Chris sacó una caja con un anillo y me hizo la pregunta. Quedé atónita, no me lo esperaba. En cuanto reaccioné le dije que sí, ¡que sí quería pasar mi vida junto a él!

Terminando el recorrido y comida en el cenote, le compartimos la noticia a mi mamá y hermana. Aunque la sorprendida fui yo pues mi mamá ya sabía. ¡Ella le ayudó a Chris a planear las cosas! ¡Ahhh benditas mamás, que haríamos sin ellas!

El tiempo pasó y simplemente no logramos concretar una fecha, ni un presupuesto, ni un plan para la boda. Se había planeado una cena en casa para que viniera a pedir mi mano junto con su papá, pero la fecha no llegó.

Claramente me desilusioné, pues también hubo varios tropiezos en el camino que hicieron frágil la relación. Triste, sacada de onda, cansada, pensé en retirarme de este juego del amor, aunque por dentro una vocecita seguía diciéndome «para qué luchaste tanto si ahora vas a dejarlo todo».

Descubrí el significado de darle tiempo al tiempo. Las cosas empezaron a mejorar, las salidas y reuniones familiares regresaron. Las salidas de pareja también lo hicieron así como los detallitos y regalitos.

Un día, mi mamá me pidió arreglarme para ir a comer a un restaurante bastante coqueto. Ya estábamos ahí, a punto de admirar la belleza de la Ciudad de México desde las alturas mientras comíamos, cuando de pronto veo a Chris y a su familia esperándonos para entrar. Cuál fue mi sorpresa al ver que ya había una mesa destinada para todos nosotros.

Ya sentaditos, platicando, conviviendo, Chris tomó la palabra, sacó un sobre de una de las bolsas de su saco, lo abrió y sacó una carta la cual empezó a leer. En esas palabras, se describía nuestra historia, lo bueno, lo malo y lo mucho que agradecía a todos y cada uno de nosotros por estar en su vida. Al finalizar, sacó el anillo de compromiso y me preguntó una vez más si quería casarme con él.

Al ver todo su esfuerzo, la importancia que le dio para que su familia también estuviera presente, más la mezcla de emociones que logró transmitir por medio de la carta que nos leyó con la cual a casi todos nos sacaba la lagrimita del ojo, quedé sumamente conmovida.

¡Claro que acepté casarme con el!

Felices, disfrutamos del banquete y la vista en este peculiar restaurante giratorio.

Finalmente decidimos la fecha. Asistimos a cuanta expo de bodas encontramos. Me hice de mi pastel mapping con un gran descuento en una de estas expos, ji ji. Hicimos la lista de invitados, encontré mi vestido, logré decidir entre tanto maquillista. Planeamos que todo fuera súper especial para dejarle a todos un grato recuerdo en la mente y en el corazón… ¡Hasta que llegó el gran día!

En ese día tan especial, sientes que el tiempo no te alcanza para nada. Penosamente llegué tarde a la Iglesia (upsi). Pero eso sí, como el auto era descapotado, iba yo bien feliz saludando a todos por la calle. Hasta me encontré a una familia gitana que quisieron tomarse foto conmigo mientras estaba el alto del semáforo. Gracias a Dios, el Padre de la Iglesia, bastante amable, aunque tenía unos XV años después de nuestra boda, fue muy cordial y paciente con nosotros. Por cierto, al ver las fotos que tomó nuestro fotógrafo, resulta que también le sacó foto a la familia de la quinceañera. ¡Qué divertido fue encontrar eso en nuestra galería!

En fin, fue un día memorable. Siempre ha sido una historia llena de anécdotas que espero que dure hasta que la vida quiera. Porque dicen que cuando encuentras a tu media naranja, no todo es oro ni todo es plata, pero si es más sencillo todo estando juntitos.

¡Gracias por compartir tu historia de amor con nosotros! A veces, aunque parece que la propuesta ideal no llegará nunca, el amor de tu vida logra hacer que esa espera valga la pena. Y que sintamos todo el amor que esa persona siente por nosotros. ¡Les deseamos toda la felicidad en este nuevo viaje que comienzan juntos!

¡Hoy cerramos este concurso! Espero hayas tenido la oportunidad de compartirnos tu historia de boda o baby shower. Pronto tendremos noticias para ti.

Artículos recomendados

Deja un comentario

CUÉNTANOS TU HISTORIA Y GANA UN MONEDERO DE $25,000 MXN

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo