La historia de Simón Antoine
Mi nombre es Mildred y el de mi esposo es Isai. La vida de nuestro hijo Simón Antoine es un testimonio de cómo el amor de Dios puede manifestarse en una familia. Nos casamos en diciembre del 2016, luego de dos años de matrimonio notamos que, por alguna razón, no lográbamos un embarazo. Acudimos con el médico y me dieron un diagnóstico, que en ese momento fue desalentador porque definitivamente sería muy difícil lograr un embarazo.

Seguí un tratamiento sin obtener resultados. Nuestro ánimo respecto a tener un bebé decayó. Llegamos a pensar incluso en la adopción, pero se presentaron circunstancias muy difíciles que tuvimos que enfrentar como matrimonio y nuestros sueños como pareja casi se quebrantaban. Dios siempre estuvo ahí; restauró nuestra unión y recuperamos fuerza, y aunque aún queríamos ser papás, decidimos dejar ese anhelo tan grande en manos de nuestro Creador.

En 2021 comencé a laborar en una organización de ayuda a niños con cáncer donde mi esposo también fue voluntario. Amaba mi trabajo, servir a los niños y a sus padres, admirando su valentía y aprendiendo de ellos empatizaba con su sentir, pues en cada uno de esos pequeños veía un hijo o una hija. Su cariño y sonrisas llenaban mi corazón.
A más de un año de trabajar para esta organización, el 15 de marzo del 2022, después de algunos malestares que nos hicieron preocuparnos por mi estado de salud, decidí hacerme otro chequeo médico. Ahi fue donde mi esposo y yo recibimos la noticia más inesperada, sin haber intentado, ni seguido algún otro tratamiento, el milagro había ocurrido. Yo estaba sana y ¡nuestro bebé venía en camino!
Lo más bello es que escogimos su nombre: Simón Antoine, para hacer honor a nuestros respectivos abuelos maternos, sin pensar la sorpresa que nos esperaba en relación al día de su nacimiento.

Cuando abrimos nuestra mesa de regalos en Sears nos pidieron que determináramos una fecha de cierre del evento para recibir los presentes de nuestro bebé, y por defecto estaba colocado en el sistema: 28 de octubre de 2022. Decidimos que esa se quedara, sin imaginarnos que ese sería el día que nuestro pequeño elegiría para su llegada.Y así fue, día en que también cumplía años en vida mi abuelo Simón, haciendo por completo honor a su nombre.
Nuestro bebito es el niño más amado, ha sido el más esperado por nuestra familia y amigos. Preparamos su baby shower y revelación de género para septiembre y desde que nos enteramos que sería un varón comenzamos a preparar su cuarto. Mi esposo lo pintó y lo decoramos con estrellas, barnizó su cuna, y su abuelita lo ha ido llenando de regalos en la medida de nuestras posibilidades. Pues Simón para nosotros es un milagro de vida y el regalo de amor más grande que podíamos anhelar.


