#AplausoParaElAmor – Luis Mar

#AplausoParaElAmor - Luis Mar

En el mundo de las historias de amor, hay relatos que brillan no solo por la magia de un momento, sino por todo lo que los rodea: la emoción de la planeación, los nervios de lo inesperado y la belleza de ver cómo el amor se abre paso incluso cuando los planes cambian. Esta es de esas historias que te hacen sonreír desde el primer párrafo y suspirar al final, porque tiene de todo: ilusión, complicidad, pequeños tropiezos y una gran dosis de amor auténtico.

Hoy, ese “sí” se prepara para transformarse en un “para siempre” lleno de significado, amor y nuevas etapas por comenzar.

¿Me acompañas a leerla?

La historia de Luis

Fue una vez en septiembre…

En junio de 2024, tenía clara una cosa: quería pedirle a mi novia que se casara conmigo. Llevábamos casi dos años juntos, y ese amor que empezó como chispa se había convertido en algo que quería más. Así que empecé a planear cómo hacer de ese momento algo especial, algo que fuera solo nuestro.

Pensé primero en pedirle matrimonio durante el concierto de Bruno Mars al que fuimos, como muchos lo han hecho. Sonaba bien, pero… no se sentía del todo nosotros. Yo quería algo íntimo, significativo, que quedara grabado en la memoria con cada detalle pensado desde el amor que compartimos.

Nosotros vivimos en Tabasco y cumplíamos dos años de ser novios el 9 de septiembre. Así que surgió una idea: ¿y si viajábamos a Guadalajara ese día, solo por 24 horas, para cenar y celebrar? Y durante esa cena, pedirle que se casara conmigo. Parecía perfecto. Ella misma me había dicho una vez que, si algún día lo hacía, me asegurara de que estuviera presentable: uñas, vestido, cabello (ya saben) ¿Y qué mejor excusa que nuestro aniversario para que todo eso coincidiera?

Buscando algo especial, encontré a unos organizadores que hacían cenas privadas en un acuario. Imaginé el escenario: luces suaves, el mar de fondo, su mirada frente a la mía, el anillo (cursi verdad) Todo estaba listo.

Pero no contaba con que, entre tanta emoción o nervios, no sé si motivante (tal vez es tóxica jejeje) ella –curiosa y sospechosa como siempre– revisaría mi computadora. Descubriendo la cena (un plan de 3 meses) Como no podía callarlo, ella terminó haciendo insinuaciones de ir a cenar a un acuario, donde rápido me percaté que ya sabía el plan. Me sentí triste. Porque la sorpresa se había esfumado. Ella también se sintió culpable, intentó disimularlo, aunque no sabía exactamente que era una pedida de mano… solo pensó que era una sorpresa de aniversario. (Creo que si sospechaba que era pedida) Y al creer que lo había arruinado, llegó incluso a pensar que tal vez ya no se lo pediría.

Y fue ahí donde nació el PLAN B. (A 15 días de viajar)

Contacté a un fotógrafo en Guadalajara y le propuse algo sencillo pero significativo: fingir que estaba tomando fotos a turistas en el templo Expiatorio y, en medio de una sesión improvisada, capturar el momento en que le pediría matrimonio.

El 9 de septiembre aterrizamos a las 4 pm. Teníamos una hora para llegar al templo. Yo, con la adrenalina al límite, le dije que quería pasar al Expiatorio antes de cualquier cosa porque estaba cerca del Airbnb y teníamos poco tiempo. Ella, sin saber que cada minuto contaba, se arregló lo más rápido que pudo y salimos caminando a paso veloz.

Al llegar, el fotógrafo ya estaba ahí, haciéndose pasar por un artista urbano que tomaba fotos a parejas. Cuando llegó a nosotros, me hice el desentendido, fingiendo no querer una sesión, entonces ella (mi prometida) insistió, Nos puso frente a la fuente, con la imponente iglesia detrás, y nos pidió que nos diéramos la espalda. En ese momento, respiré hondo, saqué el anillo y, cuando ella se volteó… se lo pedí.

Y sí, después de todo, logré sorprenderla.

https://www.instagram.com/reel/C_wYaqzvRB3/?igsh=bTMwemdqZ3lxb2sz

Tuvimos nuestra primera sesión como pareja, y la primera como prometidos. Cada foto capturó un instante de lo que fue uno de los días más bonitos de nuestras vidas.

Además de que esa noche cenamos en el acuario Michin, como estaba planeado desde el principio. Celebramos nuestros dos años de amor, ahora con un anillo en su dedo y una nueva etapa comenzando.

Pero la historia no termina ahí.

Este año, el 9 de septiembre, nos casaremos por lo civil y el 13 por la iglesia. Nuestro tercer aniversario se convertirá también en el primero de una nueva vida juntos. Y aunque muchos no lo saben, esa fecha también tiene un significado profundo: el 12 septiembre de 2023, su papá falleció. Desde entonces, ese mes quedó marcado por la ausencia. Y nosotros, con todo el amor que nos une, quisimos resignificarlo. Hacerlo especial, transformarlo en un mes de nuevos comienzos. Por eso lo elegí para pedirle que fuera mi esposa. Por eso lo elegimos para unir nuestras vidas.

A veces, los planes no salen como los imaginamos… pero terminan siendo mejores. Porque aprendí que lo importante no es la sorpresa, ni el escenario, ni la foto perfecta. Lo importante es el amor con el que se hace todo. Y si algo tengo claro, es que este amor, el nuestro, ha sabido encontrar su camino aún en medio de lo inesperado.

Y así está es nuestra historia de un siempre.

El amor verdadero siempre encuentra la manera de brillar. Lo que empezó como un sueño cuidadosamente planeado se convirtió en un recuerdo lleno de emoción y autenticidad, marcando el inicio de una nueva etapa que promete estar llena de momentos inolvidables. ¡Les deseamos toda la felicidad del mundo!

Y si tienes una mesa de regalos en Sears, tú también puedes compartir tu historia de boda y participar para ganar un monedero de $25,000 MXN. ¡No pierdas esta oportunidad y únete a #AplausoParaElAmor!

Artículos recomendados

Deja un comentario

CUÉNTANOS TU HISTORIA Y GANA UN MONEDERO DE $25,000 MXN

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo