¡Hola, futuras y recientes mamás!
Desde que nos enteramos que vamos a tener un bebé, la vida se transforma en una montaña rusa física y emocional, y el viaje no se termina al dar a luz, solo es una nueva etapa a la que deberemos hacer frente.
Tener a nuestro bebé es uno de los momentos más felices que experimentaremos en la vida, pero también supone desafíos. Tu cuerpo acaba de pasar por un proceso largo, desgastante y doloroso, tienes que darle la oportunidad de recuperarse, y para ello necesitará de cuidados especiales.
Cuidar de ti misma es esencial para cuidar de tu bebé. Después de que todo el entusiasmo del parto ha pasado, y te encuentras en casa con tu pequeño, llegó el momento de dedicar tiempo y esfuerzo a tu propia recuperación. No olvides que tu bienestar es tan importante como las necesidades del recién nacido.

¿Qué es el posparto?
Tu cuerpo va a comenzar a sanar y a adaptarse, tus emociones estarán a flor de piel. El posparto es un periodo lleno de nuevas experiencias. Conocido también como puerperio, dura entre 6 y 8 semanas, alrededor de 40 días (por eso la conocemos como la famosa cuarentena).
El posparto se clasifica en tres etapas:
- Puerperio inmediato: inicia inmediatamente después del nacimiento del bebé y hasta las primeras 24 horas.
- Puerperio clínico: hasta el séptimo día tras el parto.
- Puerperio tardío: desde el día 8 hasta el día 40.
Todo este periodo requerirá de cuidados específicos.
Los cuidados de una mujer después del parto
Cuando tenemos un bebé, nuestro cuerpo va a necesitar de cuidados especiales: médicos, de higiene, descanso, alimentación y emocionales. Veamos cuáles son.

Cuidados médicos
- Monitorear los signos vitales: presión arterial, temperatura, frecuencia cardíaca y respiratoria. Deben asistirse a las revisiones médicas.
- El útero debe regresar a su tamaño natural. El personal de salud debe revisar este proceso.
- Revisar la presencia y cantidad de los loquios, un fluido que se expulsa luego del parto y contiene sangre y desechos de tejidos. Este flujo suele durar 2 semanas y va a ir cambiando de color y reduciendo su cantidad. Ojo, si no lo tienes, debes ir al médico, porque significa que el cuerpo está reteniendo estos desechos. El mal olor, que no disminuya, o que sea una hemorragia persistente son señales de alarma.
- Puedes aliviar los dolores musculares, de cabeza y del área de la pelvis con analgésicos comunes.
- Vigila el estado de la herida para revisar enrojecimientos, inflamación, supuración, mal olor, etc.
En caso de cesárea:
- Limpia y realiza la curación de la herida diario con agua y jabón antiséptico.
- Toma la medicación prescrita por tu médico.
- Asistir a tus citas médicas
- Acude al retiro de puntos quirúrgicos en la fecha estimada, en caso de que no te pusieran una sutura absorbible.
- Vigila la herida, los signos de alarma son el calor, inflamación, supuración, fiebre, que se abra la herida o dolor intenso.
Higiene
- Baño diario.
- Mantener limpia y seca el área.
- Cambia los protectores cada 4 horas.
- Aplica hielo en la zona.
- Realiza baños de asiento en casa.
- Mantente siempre en posición cómoda.
Descanso
- Descansa el tiempo necesario, pero no te quedes estática. Comienza a moverte cuando te sientas lista, y con ayuda de alguien.
- Puedes comenzar a hacer ejercicio lo más rápido posible siempre y cuando no sea intenso.
- Camina y haz ejercicio para retomar la tonicidad de los músculos.
Alimentación
- Lleva una alimentación balanceada rica en proteínas que faciliten el proceso de cicatrización.
- Puedes usar suplementes naturales como L-carnitina que favorecen la recuperación y cicatrización.
- Lleva una buena alimentación para ayudar en la producción de leche.
- Consume adecuadamente líquidos y fibra natural. Esto evitará el estreñimiento y las molestias.
Cuidado emocional
Aunque no lo creas estos cuidados también son importantes, no los puedes ni debes dejar de lado.
- Necesitas el apoyo familiar y fomentar los cuidados en tu entorno y en el del bebé.
- Comparte tus sentimientos y pensaminentos.
- Es normal que sientas ansiedad, miedo y hasta tristeza. Date la oportunidad de sentirlos sin culpa, y exprésalos.
- Confía en tu capacidad de cuidar a tu bebé.
- Tu pareja debe ser un gran apoyo en esta etapa, no solo para los cuidados del bebé, sino para tus emociones.
La depresión posparto

Algunas mamás suelen pasar por la depresión postparto, es una enfermedad que puedes padecer y necesitarás ayuda médica especializada, además de apoyo de tu familia, pareja y amigos. Tienes que estar atenta a síntomas como:
- Pérdida de energía
- Cambios de apetito
- Ansiedad
- Trastornos del sueño
- Disminución de la concentración
- Indecisión
- Inquietud
- Sentirte inútil
- Culpabilidad
- Desesperanza
- Pensamientos fatalistas
Si tienes alguno de estos padecimientos, busca ayuda.

Recuerda, querida mamá, que este es un momento de transición y es normal sentirse abrumada. Lo más importante es ser amable contigo misma y pedir ayuda cuando la necesites. Tu bienestar es fundamental para el bienestar de tu bebé. ¡Tómate el tiempo para cuidarte y disfruta de estos primeros días tan especiales con tu pequeño!

